La alianza entre ABT y Lola en Fórmula E no continuará en su formato actual. Ambas partes han decidido separar sus caminos como parte de una reestructuración estratégica de cara a las próximas fases técnicas del campeonato.
El constructor británico mantendrá su implicación en la categoría con un enfoque más independiente en el desarrollo tecnológico, mientras que el alemán explorará nuevas opciones para asegurar un socio que encaje con sus objetivos deportivos a medio plazo. La decisión se produce en un contexto de planificación, no como consecuencia de un conflicto operativo inmediato.
La separación se enmarca en la transición hacia el Gen4, la próxima gran evolución técnica de la FE. El futuro reglamento apunta a mayores exigencias en eficiencia energética, una integración más compleja de la tracción total y un incremento significativo de potencia, factores que refuerzan el papel del fabricante y elevan la necesidad de estructuras técnicas claramente definidas y sólidas.

Desde una perspectiva histórica, la alianza ABT-Lola supuso el regreso de Lola a la competición internacional de monoplazas eléctricos y permitió a ABT consolidar su presencia en la categoría tras varias etapas con diferentes socios técnicos. El proyecto combinó la experiencia deportiva de los alemanes con el legado industrial de los británicos, aunque sin llegar a establecerse como una referencia constante en términos de rendimiento dentro de la parrilla.
La disolución del proyecto confirma una tendencia cada vez más clara en la FE: el campeonato entra en una fase de madurez técnica en la que las asociaciones coyunturales dejan paso a programas más alineados con ciclos reglamentarios largos y objetivos industriales definidos.
ABT y Lola en FE, una alianza de transición:
La asociación nació en un momento de reordenación interna para ambas partes. Para los británicos, supuso su regreso a la competición internacional tras años centrada en consultoría técnica y proyectos de ingeniería; para los alemanes, una etapa más dentro de una trayectoria marcada por múltiples alianzas técnicas en la FE.
El proyecto combinó la experiencia de ABT como estructura deportiva consolidada —presente en la categoría desde sus primeras temporadas— con el peso histórico de Lola como constructor, aunque sin asumir un rol de fabricante pleno comparable al de otros actores de la parrilla. La colaboración se orientó más al aprendizaje técnico y a la continuidad operativa que a una apuesta industrial de largo recorrido.
Durante su etapa conjunta, el binomio ABT-Lola compitió en un contexto de creciente complejidad técnica, con una FE cada vez más dominada por programas oficiales de fabricante. En ese escenario, el proyecto se mantuvo en una posición intermedia, sin resultados de referencia pero con una presencia estable dentro del campeonato.
Con la vista puesta en el futuro Gen4, la alianza terminó revelándose como una solución transitoria más que como una base estructural para el siguiente ciclo reglamentario. Su cierre marca el final de una etapa de ajuste y el inicio de decisiones más definidas para ambas partes dentro de la FE.
ABT y Lola, balance deportivo de su etapa conjunta en FE:
La etapa conjunta en FE se ha desarrollado sin resultados de referencia dentro del campeonato. Durante su asociación, el proyecto no ha logrado una victoria y un único pódium, manteniéndose de forma regular en la zona media-baja de la parrilla en un contexto cada vez más dominado por programas oficiales de fabricante.
Los mejores resultados del binomio llegaron en forma de finales dentro del top 10, con apariciones puntuales en posiciones cercanas al top 5, especialmente en carreras marcadas por estrategias de energía conservadoras o situaciones de carrera variables. Sin embargo, la falta de consistencia y de picos de rendimiento impidió una progresión clara en los campeonatos de equipos y pilotos.
En clasificación, el conjunto tampoco consiguió establecerse como una referencia, situándose habitualmente en la mitad de la parrilla, lo que condicionó de forma recurrente las opciones de carrera en circuitos urbanos donde adelantar es especialmente costoso en términos energéticos.
A nivel de campeonato, la alianza cerró su primera temporada fuera del grupo delantero en la clasificación de equipos, sin entrar en la lucha directa con las estructuras respaldadas por fabricantes como Jaguar, Nissan o Porsche. El balance final refleja un proyecto competitivo, pero limitado en ambición y alcance técnico frente a la evolución de la categoría.

